viernes, 21 de diciembre de 2007

El poeta Luis Cernuda en La Habana



AIRE DE LA HABANA

Luis Cernuda

Hay gentes para quienes entender es cuestión de distancia. El contacto crea en ellas, si no siempre una confusión, al menos una ofuscación del entendimiento.

No quiere esto decir que cuando a uno de dichos seres se le ponga bruscamente ante una experiencia para él inusitada vaya a conducirse con inconsciencia o irresponsabilidad.

Lo que suele ocurrir es todo lo contrario. Pues que no ve sino lo que quiere y no quiere sino lo que conoce, de ahí que, en aquel trance haya en él un retraimiento dentro de su conciencia, traducido a lo exterior por una impasibilidad que los demás suelen llamar frialdad, mientras por interior todas las potencias actúan para asimilar, entender y revelar a la manera que la placa fotográfica herida por la luz. Más tarde es cuando la reacción aparece, cuando el entendimiento puede ya pronunciarse a la distancia.

Llévese a una de esas personas a quienes inhibe la presencia real de las cosas, a una tierra y ciudad nuevas, y ellas comenzarán por parecerle no existir sino en presentimiento , raramente como actualidad inteligible inmediata y su visión primera de las mismas como capricho irrazonado. Pues que yo mismo soy uno de esos seres a que venía aludiendo, ¿sería esa la razón para que La Habana, en mi primera y única visita, me pareciese como amontonamiento blanco en torno del cual y encima del cual el aire se levantaba desmesurado? Verdad es que los horizontes marinos tienen siempre una trasparencia y una amplitud peculiares, qua parecen restar importancia a la ciudad que cobijan. Pero luego, a distancia de aquellos días en La Habana, comencé a entrever y a comprender mi visión y sus razones.

Quienes hablan de una ciudad sólo se refieren, por lo general, a una parte de ella: esa que está en el suelo, con sus calles y sus casas, como si nada tuviera que ver con otra aún más importante, que es el aire y la luz que la envuelven. El aire y la luz son parte integrante de la ciudad, y de tal modo, que son ellos quienes confieren a la ciudad su carácter singular, quienes hacen de ella lo que la ciudad íntimamente es. Puedo hablar de esto pues que nací y viví la niñez y gran parte de la juventud en una ciudad que es toda ella una gran fantasmagoría de la luz, y supongo que puede adivinarse a qué ciudad me refiero: a Sevilla. Como no llegué a salir de ella hasta muy tarde, me faltaba término de comparación con otra, lo cual me hubiera descubierto el artificio con que la luz hace de Sevilla lo que quiere.

Sólo más tarde, al ir a Madrid por vez primera, me di cuenta, antes que de otras diferencias, de ésa primordial de la luz. Madrid no me parecía austero por ser castellano, sino porque su luz no tenía artificio. La claridad del aire, su limpidez, eran para mí cosa inusitada. Poder observar los objetos distantes con tanta nitidez de contornos me producía cierta tristeza, cuya causa no sabía entonces y hoy sí: porque me faltaba por primera vez la caricia envolvente, la protección amorosa del aire. Ante los lienzos de Velázquez, en el Prado, comprendí que éste pintaba en Castilla, como hubiera pintado en Andalucía, sumiendo a los cuerpos y a las cosas en una atmósfera irreal, de fantasmagoría luminosa. Al mismo tiempo, de rechazo, comprendí la pintura andaluza clásica, en la que la luz y el color son resultado del aire que los tamiza, dándoles suavidad y delicadeza. Quien quiere las orgías de color que no vaya a tierras del sur, que vaya al norte a buscarlas.

Antes de caer en La Habana había yo visto tierras del trópico, y aunque no mucho, lo bastante para percatarme que, al contrario de la creencia común, una de sus más elementales características puede ser la mesura. La Habana me confirmó en dicha creencia, quedando ya para mí como ejemplo de ella. Y es que paradójicamente, como ciudad, parece existir por su cielo y quien quiera hablar de ella no puede hacerlo sin antes hablar de su aire. Para conocerla hay que mirar hacia arriba, y no en cualquier momento del día, sino de preferencia al atardecer.

Algunas ciudades conozco de cuyo atardecer guardo memoria: Sevilla y su poniente junto al río: Cambridge (1), con sus nubes marmóreas de verano paradas en círculo sobre el horizonte: México, tendido en su valle bajo la claridad roja y gris del crepúsculo. También en La Habana el atardecer es memorable: el aire ahí no se ensancha tanto como se ahonda, entreabriendo camino, como para unas alas, hacia el fondo mismo del cielo, en cuyas nubes o, mejor, en cuyos celajes, vibran los colores ensordecidos. La silueta de la ciudad entonces, el ahondarse de tal modo el aire sobre ella, parece descansar, igual que la superficie de un agua quieta, bajo la maravilla de su cielo.

¿Dónde había yo visto algo afin? No en la realidad, probablemente. ¿Venecia? El Malecón, recorrido aprisa en coche, desplegando su curva un poco solemne, no me retraía tanto a cierta vislumbra de Cádiz como a Venecia que, por lo demás no conozco. Entonces, ¿por qué Venecia? Ahí está la clave de lo que trato de sugerir: no la ciudad por mi no vista, sino su pintura de horizontes marinos y aires levantados. La Habana, en ese tamización final del recuerdo, con los celestes, los violados, los grises de su celaje crepuscular, de una sin par delicadeza pictórica, ahondaba para mi el decorado a lo Tiépolo de una Ascensión.

La Habana es su cielo, y éste no parece parte del cielo común a toda la tierra, sino proyección del alma de la ciudad, afirmación soberana de ser lo que ella es. ¿No se diría que hermosa, airosa y aérea: un espejismo?

NOTAS
1. Advertiré, aunque acaso sea innecesario, que me refiero a Cambridge, Inglaterra, no a Cambridge, Mass.



Lea aquí sobre la visita de Cernuda a La Habana
Reseña de José Rodríguez Feo , intelectual cubano de la época.

Sobre el poeta en Wikipedia

*********************************************************
Arriba: arreglo fotográfico de Cernuda en el Malecón en el que seguramente estuvo.

martes, 18 de diciembre de 2007

Calles de Santiago de Cuba.

Vista desde la Loma del Intendente hacia las montañas de El Cobre.
Antigua calle de Santiago .

Fecha:desconocida
Nombre:desconocido

sábado, 8 de diciembre de 2007

Rarezas del mundo


La tienda contra el capitalismo

Sergio Correa
BBC Mundo, Alemania


Desde hace 10 años la Tienda Gratis de Berlín abre, en nombre del anti capitalismo y la ecología, para regalar todo lo que está en su interior.

Ya en la colorida entrada se sabe que se entra a una tienda diferente. Un cartel advierte "ATENCIÓN: USTED ABANDONA EL SECTOR CAPITALISTA".

En la Tienda Gratis de Berlín se entra sin dinero, pero se puede llevar un televisor, un par de zapatos, algunos libros, una heladera o hasta un par de entradas para un concierto sin pagar un solo centavo.

"Se trata de frenar esta sociedad de consumo del "úsalo y tíralo".

La Tienda Gratis no es una tienda de trueque, es contra el dinero y el consumo. Cualquiera puede venir y llevarse lo que desee" recita Bernd, uno de los 15 voluntarios que se turnan en la tienda.

Pero como los voluntarios de la Tienda Gratis notaron que algunos de sus clientes armaban rápidamente un lucrativo mercado de pulgas con los objetos sacados de la tienda, decidieron limitar a 3 el número de objetos que se pueden llevar por vez.

Anti capitalismo, no caridad

Un señor de elegante impermeable y sombrero pregunta si tiene alguna maleta. Bernd levanta la cabeza y comienza a merodear con los ojos las pobladas esquinas de la tienda. Se levanta y va a buscar un elegante bolso color crema (parece hecho para el señor) se lo da, el señor se despide y se va.



En la Tienda Gratis el radicalismo anti caridad llega tan lejos que no hay distinción entre su clientela: el que llega en un auto de lujo a buscar su televisor tiene tanto derecho como alguien sin trabajo.

Mientras recorro la tienda un muchacho se prueba unos botines de seguridad. Se ven nuevos; él me cuenta que siempre se da una vuelta por la tienda y que también trae sus cosas.

"El problema en estas sociedades es que sobran muchas cosas y es difícil encontrar a la gente que las necesita" explica.

Juan Carlos, un colombiano, me dice que de la tienda ha llevado una bicicleta para él y su niño, un televisor, un computador, ollas y platos para su casa.

"Se puede encontrar de todo, los alemanes son muy desprendidos", cuenta a BBC Mundo.

Regalos, no desechos

Para evitar convertirse en un depósito de chatarra, la Tienda Gratis no acepta cualquier regalo.



La tienda es uno de los baluartes de la poderosa escena alternativa de Berlín, que desde décadas busca formas de convivencia distintas dentro de la sociedad tradicional.


Los computadores no deben tener más de 3 años, ya no aceptan ni impresoras ni las grandes pantallas de PC (algunas todavía se acumulan ociosamente en una esquina) todos lo electrodomésticos deben funcionar perfectamente, la ropa debe estar lavada y en perfecto estado, los objetos deben estar enteros y limpios.


Todos los requisitos muestran que el donante debe tener respeto por quien se llevará sus cosas y que luego será él mismo cuando venga a buscar algo. El principio muestra lo distinto que es este local de los clásicos "donativos de sobras".

La tienda se encuentra en unos edificios ocupados en la turbulenta época de la caída del muro de Berlín por un grupo de activistas de izquierda que ahora luchan para tratar de preservar el lugar contra un comprador que los quiere expulsar.

Pero los voluntarios me dicen que no se rendirán tan fácilmente; la tienda es uno de los baluartes de la poderosa escena alternativa de Berlín, que desde décadas busca formas de convivencia distintas dentro de la sociedad tradicional.

Y ya se abrió una segunda.

Tomado de BBC mundo.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Para Ingrid Betancourt, donde quiera que esté.

Demoledora la carta de Ingrid Betancourt.

Todos deberíamos enviar un mensaje de solidaridad y esperanza para ella o para sus hijos , madre, esposo y que se le trasmita donde quiera que se encuentre.
Y otro mensaje de condena y repulsa a los monstruos asesinos que la tienen secuestrada. Decirles que jamás tendrán la aprobación de ninguna persona que tenga verguenza y sentimientos.
Sus asquerosos metodos de chantaje los excluyen para siempre. Y que más temprano que tarde sean arrasados del mapa de ese bello país que es Colombia.













Diciembre 1 de 2007 -
'Aquí vivimos muertos', dice Ingrid Betancourt en la carta que le envió a su madre
"Estoy mal físicamente. No he vuelto a comer, el apetito se me bloqueó, el pelo se me cae en grandes cantidades", dice en otro de los apartes de su misiva, que transcribimos.


"Este es un momento muy duro para mí. Piden pruebas de supervivencia a quemarropa y aquí estoy escribiéndote mi alma tendida sobre este papel. Estoy mal físicamente. No he vuelto a comer, el apetito se me bloqueó, el pelo se me cae en grandes cantidades.

No tengo ganas de nada. Creo que eso es lo único que está bien, no tengo ganas de nada porque aquí en esta selva la única respuesta a todo es 'no'. Es mejor, entonces, no querer nada para quedar libre al menos de deseos. Hace 3 años estoy pidiendo un diccionario enciclopédico para leer algo, aprender algo, mantener la curiosidad intelectual viva. Sigo esperando que al menos por compasión me faciliten uno, pero es mejor no pensar en eso.

De ahí para adelante, cualquier cosa es un milagro, hasta oírte por las mañanas porque el radio que tengo es muy viejo y dañado.

Quiero pedirte mamita linda que le digas a los niños que quiero que me manden tres mensajes semanales (...) Nada trascendental, sino lo que puedan y se les ocurra escribir de afán (...) No necesito nada más, pero necesito estar en contacto con ellos. Es la única información vital, trascendental, imprescindible, lo demás ya no me importa (...).

Como te decía, la vida aquí no es vida, es un desperdicio lúgubre de tiempo. Vivo o sobrevivo en una hamaca tendida entre dos palos, cubierta con un mosquitero y con una carpa encima, que oficia de techo, con lo cual puedo pensar que tengo una casa.
Tengo una repisa donde pongo mi equipo, es decir, el morral con la ropa y la Biblia que es mi único lujo. Todo listo para salir corriendo. Aquí nada es propio, nada dura, la incertidumbre y la precariedad son la única constante. En cualquier momento dan la orden de empacar y duerme uno en cualquier hueco, tendido en cualquier sitio, como cualquier animal (...) Me sudan las manos y se me nubla la mente y termino haciendo las cosas dos veces más despacio que lo normal. Las marchas son un calvario porque mi equipo es muy pesado y no puedo con él (...) Pero todo es estresante, se pierden mis cosas o me las quitan, como el bluyin que Mela (Mélani) me había regalado en Navidad, con el que me cogieron. Lo único que he podido salvar es la chaqueta, ha sido una bendición, porque las noches son heladas y no he tenido más que echarme encima.

Antes disfrutaba cada baño en el río. Como soy la única mujer del grupo, me toca prácticamente vestida: shorts, brasier, camiseta, botas. Antes me gustaba nadar en el río hoy ni siquiera tengo alientos para eso. Estoy débil, friolenta, parezco un gato acercándose al agua. Yo que tanto he adorado el agua, ni me reconozco. (...) Pero desde que separaron los grupos no he tenido ni el interés ni la energía para hacer nada. Hago algo de estiramiento porque el estrés me bloquea el cuello y duele mucho.

Con los ejercicios de estiramiento, el split y demás logro aliviar un poco la tensión en el cuello. (...) Yo trato de guardar silencio, hablo lo menos posible para evitar problemas. La presencia de una mujer en medio de tantos prisioneros que llevan 8 y 10 años cautivos es un problema (...) En las requisas le quitan a uno lo que uno más quiere. Una carta que me llegó tuya me la quitaron después de la última prueba de supervivencia en el 2003. Los dibujos de Natasha y Stanis, las fotos de Mela y Loli, el escapulario de mi papá, un programa de gobierno con 190 puntos, todo me lo quitaron. Cada día me queda menos de mí misma. Algunos detalles ya Pinchao te los contó. Todo es duro.

Es importante que le dedique estas líneas a aquellos seres que son mi oxígeno, mi vida. A quienes me mantienen con la cabeza fuera del agua, no me dejan ahogarme en el olvido, la nada y la desesperanza. Ellos son tu, mis hijos, Astrica y mis chiquitines, Fab, tía Nancy y Juangui.

Todos los días estoy en comunicación con Dios, Jesús y la Virgen (...) Aquí todo tienen dos caras, la alegría viene y luego el dolor.
La felicidad es triste. El amor alivia y abre heridas nuevas... es vivir y morir de nuevo. Durante años no pude pensar en los niños y el dolor de la muerte de mi papá copaba toda la capacidad de aguante. Llorando pensaba en ellos, sentía que me asfixiaba, que no podía respirar. Entre mí me decía: "Fab está ahí, él cuida de todo, no hay que pensarlo ni hay que pensar". Casi me enloquezco con la muerte de mi papá. Nunca supe cómo fue, quiénes estaban, si me dejó un mensaje, una carta, una bendición. Pero lo que ha aliviado mi tormenta es pensar que se fue confiando en Dios y que allá volveré a abrazarlo. De eso estoy segura. Sentirte fuerte ha sido mi fuerza. Yo no vi mensajes sino hasta que me unieron con Lucho, Luis Eladio Pérez, el 22 de agosto del 2003. Fuimos amigos entrañables, nos separamos en agosto. Pero durante ese tiempo él fue mi apoyo, mi escudero, mi hermano (...).

Tengo en mi memoria cada una de las edades (de mis hijos). En cada cumpleaños les canto el Happy Birthday. Solicito que me permitan hacer una torta. Pero desde hace tres años siempre que pido, la respuesta es no. Igual, si traen una galleta o una sopa cualquiera de arroz y fríjol, que es lo usual, con eso hago de cuenta que es una torta y les celebro en mi corazón su cumpleaños.

A mi Melelinga (Melanie); mi sol de primavera, mi princesa de la constelación del cisne, a ella que tanto adoro, quiero decirte que soy la mamá más orgullosa de esta tierra (...) Y si tuviera que morir hoy, me iría satisfecha con la vida dándole gracias a Dios por mis hijos. Estoy feliz con su master en N.Y. Eso es exactamente lo que yo le hubiera aconsejado (...) Pero ojo, es muy importante que haga su DOCTORADO. En el mundo de hoy, hasta para respirar se necesitan credenciales (...) No me voy a cansar en insitirle a Loli (Lorenzo) y Mela que no claudiquen hasta obtener su PhD. Quisiera que Mela me lo prometiera (...).

(Le da muchos consejos a Melanie y concluye) Siempre te he dicho que eres lo mejor, mucho mejor que yo, algo así como la mejor versión de lo que yo quisiera ser. Por eso, con la experiencia que he acumulado en mi vida y en la perspectiva que da del mundo mirarlo desde la distancia, te pido mi vida que te prepares para llegar a la cumbre.

A mi Lorenzo, mi Loli Pop, mi ángel de luz, mi rey de aguas azules, mi chief musician que me canta, y me encata, al dueño de mi corazón, quiero decirle que desde el día en que nació hasta hoy ha sido mi manantial de alegrías. Todo lo que viene de él es bálsamo para mi alma, todo me reconforta, todo me apacigua, todo me da placer y placidez (Asimismo le dedica varios párrafos a su hijo Lorenzo). Al fin pude oírle la voz, un par de veces este año. Me dio temblor de la emoción. Es mi Loli, la voz de mi niño, pero ya hay otro hombre encima de la voz de niño. Una ronquera de hombre-hombre, como la de mi papá. (...) El otro día recorté una foto en la prensa, que llegó de casualidad. Es una propaganda de un perfume de Carolina Herrera '212 Sexy men'. Sale un muchacho joven y pensé: así debe estar mi Lorenzo. Y la guardé
(...) Tienen la vida pendiente, busquen llegar a lo más alto, estudiar es crecer, no solo por lo que se aprende intelectualmente, sino por la experiencia humana, la gente alrededor de uno que lo alimenta emocionalmente para tener cada día mayor control sobre uno mismo, y espiritualmente, para moldear un mayor carácter de servicio a los demás, donde el ego se reduzca a su más mínima expresión y se crezca en humildad y fuerza moral. Una va con otra. Eso es vivir, crecer para servir (...).

A mi Sebastián adorado, mi pequeño príncipe de viajes astrales y ancestrales. ¡Tanto que quiero decirle! Primero, que no quiero irme de este mundo sin que él tenga el conocimiento, la certeza y la confirmación de que no son 2, sino 3 mis hijos del alma (...) Pero con él tendré que desenredar años de silencios que me pesan demasiado desde el cautiverio. Decidí que mi color favorito es el azul de sus ojos (...). Por si acaso no llego a salir de aquí, te lo escribo para que lo guardes en tu alma, mi Babon adorado, y para que entiendas, lo que yo entendí cuando tus hermanos nacieron, y es que siempre te he querido como al hijo que eres y que Dios me dio. Los demás son formalidades.

(Luego le dedica otros párrafos a Fabrice Delloye, el padre de sus hijos) Yo sé que Fab ha sufrido mucho por mí. Pero que su sufrimiento tenga alivio en saber que él ha sido fuente de paz para mí. (...) Dile a Fab que en él me recuesto, sobre sus hombros lloro, en el me apoyo para seguir sonriendo de tristeza, su amor me hace fuerte. Porque está él al frente de las necesidades de mis hijos, puedo terminar de respirar sin que me duela tanto la vida. (...)

A mi Astrica, tantas cosas que no sé por donde empezar. De pronto decirle que su "hojita de vida" me salvó durante el primer año de secuestro, durante el año de duelo de mi papá. (...)
Necesito hablar con ella de todos estos momentos, y abrazarla y llorar hasta que se me agote el pozo de lágrimas que tengo en el cuerpo. En todo lo que hago durante el día está ella como referencia. Siempre pienso, "Esto lo hacía con Astrid cuando éramos chiquitas", o "esto lo hacía Astrid mejor que yo" (...) La he oído varias veces por radio. Siento mucha admiración por su impecable expresión, por la calidad de su reflexión, por el dominio de sus emociones, por la elegancia de sus sentimientos. La oigo y pienso: "Yo quiero ser así" (...). Me imagino cómo gozan con Anastasia y Stanis (sobrinos de Ingrid). Como me ha dolido que me quitaran sus dibujos. El poema de Anastasia decía, "por un golpe de suerte, por un golpe de magia o un golpe de Dios, en tres años o 3 días estarás de vuelta con nosotros". Y el dibujo de Stanis era un rescate con helicóptero, yo dormida en una caleta igualita a las de aquí, y él era mi salvador. (Luego agradece a otros familiares).

Mamita, son tantas las personas a las cuales quiero darles las gracias por acordarse de nosotros, por no habernos abandonado. Durante mucho tiempo hemos sido como los leprosos que afean el baile, los secuestrados no somos un tema "políticamente correcto", suena mejor decir que hay que ser fuertes frente a la guerrilla aún sin sacrificar algunas vidas humanas. Ante eso, el silencio. Solo el tiempo puede abrir las conciencias y elevar los espíritus. Pienso en la grandeza de los Estados Unidos, por ejemplo. Esa grandeza no es el fruto de la riqueza en tierras, materias primas, etc, sino el fruto de la grandeza de alma de los líderes que moldearon la Nación. Cuando Lincoln defendió el derecho a la vida y a la libertad de los esclavos negros de América, también se enfrento con muchos Floridas y Praderas.
Muchos intereses económicos y políticos que consideraban que eran superiores a la vida y a la libertad de un puñado de negros. Pero Lincoln ganó, y quedó impreso en el colectivo de esa nación la prioridad de la vida del ser humano sobre cualquier otro interés.
En Colombia todavía tenemos que pensar de dónde venimos, quiénes somos y a dónde queremos ir. Yo aspiro a que algún día tengamos esa sed de grandeza que hace surgir a los pueblos de la nada hacia el sol. Cuando seamos incondicionales ante la defensa de la vida y de la libertad de los nuestros, es decir, cuando seamos menos individualistas y más solidarios, menos indiferentes y más comprometidos, menos intolerantes y más compasivos. Entonces ese día seremos la nación grande que todos quisiéramos que fuéramos. Esa grandeza está ahí dormidita en los corazones. Pero los corazones se han endurecido y pesan tanto que no permiten sentimientos elevados. Pero hay mucha gente que yo quisiera agradecer porque están contribuyendo a despertar los espíritus y a engrandecer a Colombia. No puedo mencionarlos a todos pero sí a algunos (menciona al ex presidente López "y en general a los ex presidentes liberales", a Hernán Echavarría, a los familiares de los diputados, a Monseñor Castro y al Padre Echeverri).

Mamita, ay vinieron por las cartas. No voy a alcanzar a escribir todo lo que quisiera. A Piedad y a Chávez todo, todo mi afecto y mi admiración. Nuestras vidas están ahí, en el corazón de ellos, que sé que es grande y valeroso. (les dedica de a párrafo de agradecimiento a Chávez, a Álvaro Leyva, a Lucho Garzón y a Gustavo Petro, y luego menciona a periodistas).

Mi corazón también le pertenece a Francia (...) Cuando la noche era la más oscura, Francia fue el faro. Cuando era mal visto pedir nuestra libertad. Francia no se calló. Cuando acusaron a nuestras familias de hacer daño a Colombia, Francia les dio apoyo y consuelo.

No podría creer que es posible algún día libre de aquí, si no conociera la historia de Francia y de su pueblo. Le he pedido a Dios que me cubra de la misma fuerza con la que Francia ha sabido soportar la adversidad para sentirme más digna de ser contada entre sus hijos. Quiero a Francia con el alma, las voces de mi ser buscan nutrirse de los componentes de su carácter nacional, siempre buscando guiarse por principios y no por intereses. Quiero a Francia con mi corazón, porque admiro la capacidad de movilización de un pueblo que como Camus entiende que vivir es comprometerse. (...) Todos estos años han sido terribles, pero no creo que podría seguir aún viva sin el compromiso que nos brindaron a todos los que aquí vivimos muertos.

(...) Sé que lo que estamos viviendo está lleno de incognitas, pero la historia tiene su propios tiempos de maduración, y el presidente Sarkozy está parado en el meridiano de la historia. Con el presidente Chávez, el presidente Bush y la solidaridad de todo el continente podríamos presenciar un milagro.

Durante muchos años he pensado que mientras esté viva, mientras siga respirando, tengo que seguir albergando la esperanza. Ya no tengo las mismas fuerzas, ya me cuesta mucho trabajo seguir creyendo, pero quería que sientan que lo que han hecho por nosotros marca la diferencia. Nos hemos sentido seres humanos (...). Mamita tendría más cosas para decirte. Explicarte que hace tiempo no tengo noticias de Clara y de su bebé (...). Bueno, mamita, Dios nos ayude, nos guíe, nos dé paciencia y nos cubra. Por siempre y para siempre.

Visite sitios solidarios:

Comité Canadiense de Solidaridad

http://www.educweb.org/Ingrid/indexEsp.htm

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Otras miradas

Ya casi todos nos hemos vuelto un poco venezolanos en esta contienda. Es muy sobresaliente el acontecer venezolano de los últimos tiempos. Mucho se ha escrito en otros blogs y no es bueno repetir, pero hay cosas que se omiten y la honestidad requiere que se deben reflejar todas las noticias. Lo otro es desinformación.
A continuación algunos reconocimientos a la actitud del presidente Chávez en reconocer de inmediato su derrota, cosa que nadie creía que podía suceder.

Opinión de
Kirchner


Nicanor Duarte,Paraguay

Felipe Calderón, Mexico

La Jornada , editorial